La galería Renace Contemporary Art inauguró la exposición “The Storyteller”, una exposición individual del artista VIOLA (Sevilla, 1984), comisariada por Almudena Ríos López, que se inauguró el próximo 13 de junio, a las 20:00 horas, y podrá visitarse hasta el 1 de septiembre de 2026.
Caracterizado por su gran precisión técnica y su particular estilo en el dibujo incluyendo detalles minuciosos, el artista reinventa imágenes a veces cazadas de la realidad y otras veces de su imaginación. Cada una de sus obras encierra una historia, un cuento que ha sido la inspiración del “story teller” VIOLA.
“The Storyteller” es el título de su último proyecto donde plasma su nueva etapa artística. Sin abandonar las representaciones de anime que lo han acompañado durante tantos años, el artista explora un universo renovado, en el que a través de la tinta consigue llegar hasta la pintura.
VIOLA comenzó su carrera con una línea figurativa bastante filosófica, después dio un giro brusco hacia el Pop, y cuando pensó que el “Cartoon americano” y el Neopop iban a ser su camino, descubrió la forma de trabajar de los animadores japoneses. Dibujar tantas “muñecas” le ha permitido encontrar el camino a través de la tinta, hasta la pintura.
“Hey dude, stop drawing anime” y “Never say that again”, son dos dibujos que ilustran estos dos caminos que preocupan al artista. Sus dos vertientes, “Eh, tío, deja ya de dibujar anime” para convertirte en quien no quieres, en contraposición a “Nunca vuelvas a decir eso”, siendo consciente de la importancia que el anime ha tenido en su carrera, algo de lo que se nutre para la nueva era.
Sus referentes artísticos son claros: Mark Ryden, Gary Baseman, Hayao Miyazaki o Raymond Pettibon, entre otros. En la exposición son varias las referencias directas al mundo de la Historia del Arte, además de retratos de amigos y conocidos, o a cortos como “Der Schneemann (The Magic Snowman” 1944, donde un muñeco de nieve cobra vida y se derrite, muriendo al alcanzar su mayor deseo, el sol.
Otra temática recurrente en la muestra es la inteligencia artificial (IA), abordada con ironía como un asistente disponible las veinticuatro horas del día. El artista reflexiona sobre su uso y sobre el miedo al “qué dirán si te pillan copiando imágenes al 100 %”, algo que, según señala, ocurre con frecuencia en el ámbito artístico actual. Su crítica se centra en el empleo de la IA como un asistente que trabaja por nosotros y no como una herramienta de la que aprender o nutrirse. Además, debe de tenerse en cuenta, que las imágenes que obtienes de estas herramientas, en otra parte del mundo, se las están generando a otra persona, así, estás imágenes no son “únicas”.
Ejemplo de ello es la obra “Ceci n’est pas une main générée par intelligence artificielle” en la que unas manos entrelazadas, con más dedos de los que deberían, muestran algunos de los fallos actuales de la IA. También destaca “El cubo blanco que no pide permiso”, obra con la que critica la reiteración de determinadas expresiones y conceptos en textos críticos contemporáneos. Para el artista, frases como “el cubo blanco” o “no pide permiso” son rastros que delatan el uso de la inteligencia artificial.
La exposición se presenta en el antiguo Pósito de Baeza, hoy sede de la galería Renace, un espacio ideal con historia, para contar historias, en esta ocasión, todas las que conforman el mundo actual de VIOLA.
Fran Ramírez, conocido como Fran R. Viola, Fran Ramírez Viola o VIOLA (Sevilla, 1984) es un artista visual cuya obra se sitúa en el cruce entre la cultura pop contemporánea, la tradición pictórica y la estética del anime japonés. Ha desarrollado una trayectoria marcada por la investigación de la figura humana y su representación simbólica, explorando el retrato como espejo de emociones colectivas y de estados de tránsito vital.

